NIWETSIKA: FERIA DEL MAÍZ EN EL ROBLE, NAYARIT

“Madre Maíz, sustento divino que anima a los cuerpos… esencia de nuestro pueblo”

MARZO.25.2017

Para la gran mayoría de nosotros, el maíz es la base de nuestra alimentación. De alguna u otra manera, ha estado en nuestra mesa y hemos crecido con él, incluso lo vemos como algo común. Para los que vivimos en las ciudades, la obtención de la tortilla es una actividad ordinaria y mecánica, pero para algunos pueblos indígenas, el maíz representa mucho más que un alimento básico.

Comúnmente conocidos como huicholes, los wixáritari* son un pueblo místico, noble, orgulloso de sus tradiciones, respetuoso y practicante de sus creencias. Son una de las comunidades indígenas que aún conservan una hermosa conexión con el maíz. Presenciar una pequeña parte de su esencia, convivir y aprender sobre su cultura; fue una experiencia pura que he guardado en mi corazón.

Amablemente, fuimos recibidos por la pequeña comunidad wixáritari de El Roble, municipio del Nayar, para ser partícipes de la feria anual “Niwetsika”, una celebración en honor al maíz criollo. Este evento es una muestra clara de sus costumbres y es organizado gracias a la aportación y colaboración de toda la comunidad. Además de ser una fiesta cultural, sirve para fortalecer a la etnia y los cultivos que practica. Se celebra durante la tercera semana de marzo y comienza con la Ceremonia Tradicional del Esquite (que se realiza entre danzas en su centro ceremonial llamado “Tacuzi Macavé”), para pedir a sus deidades un nuevo temporal de cosecha.

Nuestra primera mañana comenzó en punto de las 5:30am. Basilio nos esperaba para subir al Cerro de Dios. Él es uno de los elegidos para guiar hacia el lugar sagrado que para los wixáritari representa su conexión espiritual. Para nosotros, el trayecto no fue nada fácil. Basilio, en cambio, subía con tanta facilidad que en poco tiempo lo vimos perderse entre los robles. El aire fresco se mezclaba con los tonos cálidos del cielo que anunciaban la salida del sol. Cuando por fin terminaba de subir la última ladera, divisé a Basilio sentado en una roca. Detrás de su silueta, se asomaban los primeros rayos dorados. Cual bella alegoría, entre aquellas majestuosas montañas, vi el inicio de un nuevo día. Entonces, esperamos a que todos subieran para reunirnos en círculo frente a las ofrendas y, rodeados de la imponente sierra, uno a uno íbamos recibiendo su bendición y purificación. Para finalizar, Basilio dirigió un mensaje en su lengua a una maestra de la comunidad que nos acompañaba, donde expresaba su preocupación por los más jóvenes: “No debemos dejar de inculcarles nuestras raíces, nuestras tradiciones y ceremonias. Ellos son los sucesores”.

Mientras tanto, en el pueblo ya comenzaban a reunirse en sus pequeños puestos con techos de zacate y continuar con la celebración, ya que pronto darían inicio los concursos y demostraciones del nawá (tejuino), los platillos típicos y el más importante de todos: la presentación de los maíces nativos.

Después del desayuno, comenzó la primera demostración: el nawá (para los wixáritari, es la bebida más importante). El sabor de este tejuino es completamente diferente a lo que conocemos o estamos acostumbrados. Aquí se toma al tiempo y algunos lo combinan con chile. Su preparación es un trabajo exclusivo de las mujeres, quienes durante varias horas, ponen a hervir el maíz amarillo molido, luego lo vacían en recipientes para dejarlo reposar al menos dos días hasta que fermente.

Cada familia presentó su nawá en jícaras de diversos tamaños y para ofrendarlo, estaba acompañado de tamales de maíz morado y granos del que estaba elaborado. Continuamente, el nawá es utilizado en sus ceremonias y se le considera muy nutritivo.

Por su parte, las mujeres que participarían en la muestra gastronómica, ya estaban preparadas con sus ollas en la mesa para recibir a los jueces. Es increíble cómo el maíz combinado con ingenio puede convertirse en exquisitos platillos como el jabalí en mole pipían y tortas de huachal (elote cocido y secado al sol durante varios meses para después molerse y preparar tortitas que se acompañan con salsa de guaje). También presentaron algunos platillos más sencillos como los tamales de maíz azul con frijoles y chile. De postre, una espectacular capirotada de pinole con plátano macho (mi favorito), así como unos deliciosos tamales (también de maíz azul) con ciruela, acompañados de atole de pinole. Por cierto, la amplia diversidad de sabores de atole, no pudo faltar. Personalmente, disfruté mucho platicar con cada una de estas mujeres para conocer sobre su cocina y probar su sazón.

El concurso más importante de esta feria es la exhibición de las variedades del maíz. Durante todo el año, se trabaja en los coamiles para sembrarlos y el resultado se ve reflejado en las mazorcas de color negro, blanco, rojo, azul, amarillo y chaquira (pintos), cuyos productores iban presentando con mucho orgullo. Sus exposiciones, a modo de manojos multicolores, estaban acompañados de granos puestos en cestos con un peyote al centro. La gente de la comunidad conoce su valor y lucha por su conservación. La disposición del pueblo, en conjunto con la labor de Gilberto González Rodríguez, coordinador de la feria e investigador de la UAN, han impulsado este evento para evitar que se pierdan este tipo de semillas y/o que entren maíces transgénicos.

Para que este esfuerzo siga creciendo, es importante que participemos todos nosotros. Es una experiencia que te regresa a las raíces, ya que vuelves a conocer y comprender las razones por las que el maíz es un alimento sagrado, generador de vida y sustento. Aquí eres bienvenido.

Para llegar a El Roble, se toma el camino hacia Santa María del Oro, Nayarit, bajando hasta la Presa El Cajón. De ahí, comienza un camino de terracería en buen estado. El tiempo de viaje oscila entre cuatro y cinco horas. Dentro del pueblo, existe un albergue comunitario con camas y baños para pasar la noche.

Si quieres aportar tu granito, la gente te agradecerá cualquier cosa que puedas llevar.

*En su lengua, wixáritari (huicholes), es el plural de la palabra wixárika. Fuentes: Maíces criollos en la zona huichol de la Sierra del Nayar, por Gilberto González Rodríguez.

Todo es más bonito cuando compartimos

Derechos Reservados© Niwetsika: Feria del Maíz en El Roble, Nayarit® 2019. Producido por Mexicoexquisito® 2019
  • TemaFeria del Maíz
  • FotografíaLivier García, Felipe Serrano
  • LocacionesEl Roble, Nayarit, México